En el marco del Programa Nacional de Educación y Prevención sobre las Adicciones, establecido mediante la Ley 26.586 sancionada en el año 2009, el Ministerio de Educación de la Nación desarrolló en conjunto con Canal Encuentro, un ciclo audiovisual de trece capítulos llamado Consumo cuidado. Junto a la publicación de una guía para maestros y profesores, dicho audiovisual tiene como objetivo proponer, en las escuelas de país, ejes de trabajo acerca de la prevención.
Bajo el eslogan “Hablemos del tema” se busca abordar la cuestión de la prevención de consumos problemáticos, reconociendo el rol fundamental de la escuela al ser uno de los principales espacios de socialización de los niños y adolescentes. "El periodo en que transcurre la educación secundaria constituye una fase vital en el proceso de maduración y es el más importante en la formación de la personalidad", sostienen los organismos impulsores de este programa.
Se propone a las escuelas distintas estrategias de intervención ante situaciones de consumo, que buscan instaurar una forma de abordaje desde una postura comprensiva y respetuosa, considerando al alumno como sujeto de derechos. Interesa la perspectiva de los protagonistas (directivos, docentes, alumnos) acerca de los límites y posibilidades que tiene la escuela para intervenir frente a situaciones de consumo.
Escuchar, escucharse, problematizar, preguntar, repreguntar, tener información y construir colectivamente, son las herramientas necesarias para comprometerse con un abordaje integral de la problemática.
Desde el Programa Nacional, sostienen, y desde Fundación CRESCER acordamos, que se deben generar espacios de diálogo y reflexión que permitan que el alumno pueda expresar lo que le suceda y sienta que puede contar con ayuda y protección para cuando lo necesite. "Escuchar implica tomar una actitud sincera, calma, despojándonos de prenociones, prejuicios y representaciones respecto del consumo, que tienden a traducirse en actitudes de rechazo, descalificación y estigmatización".
A través de la creación de espacios de debate y reflexión, de compartir experiencias grupales, generar un proceso colectivo y posibilitando la construcción de "lo común"; "es decir, aquello que nos une e identifica", reconociendo y valorando lo que nos diferencia. Por esta razón, no puede pensarse en un único mensaje preventivo, sino que hay que tener presente que los jóvenes son diferentes entre sí (forma de vestir, música, lugar de pertenencia, prácticas culturales, música, lenguaje). "Es en el ámbito de lo cotidiano y en el contexto de sus grupos de pertenencia (amigos, escuela, familia) donde los jóvenes deben encontrar los medios para desarrollar hábitos que no los perjudiquen y los integren saludablemente".
Son procesos de trabajo arduos pero altamente satisfactorios, que se deben generar en varios niveles, creando espacios de debates junto a nuestros gurises y posibilitando múltiples redes de trabajo conjunto entre la escuela, las familias, las distintas organizaciones de la sociedad civil y la comunidad local. "La participación comunitaria es una estrategia fundamental para la promoción de la salud en las escuelas".
Según el artículo 1 de la Ley 26.586: "Toda persona tiene derecho a formarse para tener una vida digna vivida en libertad y es en la familia y en el ámbito educativo que se deben promover los valores, actitudes y hábitos de vida que permitan desarrollar una verdadera educación para la salud y la vida".
Puede accederse a la guía de trabajo en el siguiente enlace: http://portal.educacion.gov.ar/files/2010/01/Guia-Consumo-Cuidado-para-Encuentro.pdf

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